Ser miembro de un partido político jamás ha sido algo que llame mi atención; siempre he estado rodeada de personas demasiado partidistas y en ocasiones eran bastante insistentes con esta frase “deberías inscribirte en el partido”. Pero hay una mujer que la bota de homerun en este tema.

Hace unas semanas tuve oportunidad de conocer a María Corina Machado; una mujer que todos han visto en televisión, por redes sociales y cualquier medio de comunicación. Obviamente, es una mujer metida de cabeza en el tema político y lo que me encantó de ella no fue eso precisamente.

Es mayor, ya no es una jovencita que va por ahí dejándose llevar por emociones del momento. Cada una de las palabras que dice tiene poder; y es porque habla de lo que siente, de aquello que anhela, de lo que busca con pasión y constancia.

Vi en ella ese tipo de mujer que muchas deberíamos ser o por lo menos tenerla como referencia; no es por su trabajo político, es por la entrega que demuestra. Mujeres capaces, mujeres que dan lo mejor sin importar las circunstancia, mujeres que se quieren comer al mundo sin pisotearlo.

No es que exista mujer perfecta -y hombre tampoco-; pero he aprendido que debo ver lo bueno para crecer, rescatar virtudes en otras y dejar de señalarnos para criticar.