Ser fanáticos

Domo Bolivariano

Imagina este plan: asientos VIP para el 3er juego en la final de la LPB (Liga Profesional de Baloncesto) en el Forum Plaza de Valencia; ver en primera fila a Guaros y Trotamundos es un espectáculo, suena tentador sean o no fanáticos del basketball; es que el Forum y el Domo Bolivariano (Barquisimeto) son las mejores instalaciones deportivas cuando de baloncesto se trata;  ambos van más allá del juego y ofrecen grandes shows para su fanaticada. Así que estamos de acuerdo que será una buena velada.

Disfrutar del juego es cosa fácil, en estos dos equipos está casi el 90% de la Selección Nacional; jugadores de talla internacional y unos cuantos importados que dan un plus al grupo de venezolanos. Trascurre el juego y los marcadores favorecen a tu equipo, los fanáticos empiezan a ser ese sexto hombre que influye en el desempeño de ambos equipos.  Así como esta prendido el tabloncillo se prenden las gradas, la banca y el VIP; son momentos en los que cada falta, tiro libre, jugada heroica calientan más a la fanaticada y ni se diga las decisiones de los árbitros, de verdad no quisiera ser uno de ellos.

El problema…

Finaliza el encuentro, el equipo local gana luego de remontarse ante los visitantes. Por supuesto la fanaticada enloquece más, los jugadores pretenden retirarse a camerinos cuando todo lo lindo acaba… ahora es un completo infierno, incluso para sus familiares. Esto se ve como una pelea de borrachos, con la lógica más humana un jugador visitante intenta proteger y defender a su esposa quien tiene su bebé en brazos en medio de esta trifulca, acción que muchos aprueban y otros tantos no; sillas volando, vallas publicitarias cayendo de graderías a VIP, mínima seguridad, en fin, un peligro a la integridad. Pensar en volver a un juego resulta difícil después de esto, pero no todos terminan así, gracias a Dios son pocos.

No existe razón alguna para perder la cordura por el resultado de un juego, por muy fanáticos que seamos y mucha pasión que se sienta por una camiseta, todos deberían entender que es solo un juego. Para los jugadores sí significa más; pero incluso ellos luego del pitazo final vuelven a ser los mismos panas y en la mayoría de las ocasiones los choques en el tabloncillo pasan a ser simples recuerdos del juego; pasa en el fútbol, béisbol, baloncesto y cualquier otra disciplina deportiva. El fin verdadero de ir a ver a tu equipo debe ser compartir con tu familia, amigos, alentar a tu equipo y hasta conocer a otros que comparten tu pasión; no caerte a piña con la hinchada contraria o querer agredir a los árbitros porque según TÚ señalizaron mal o peor aún con un periodista porque crees que lo que dijo no es correcto.

Por supuesto hay otros factores que influyen y dañan el espectáculo; y de forma bastante personal creo que, en este caso la falta de seguridad en el recinto fue el factor detonante. Es un juego de la final, toda la boletería se vendió vas a tener la casa llena, el nivel de seguridad debería estar por los cielos; el resguardo de los jugadores y sus familias, siempre debe ser una prioridad ¡sin ellos no hay final!  Duele ver como una disciplina deportiva que ha dado tantas alegrías al país, se vea manchada por actos tan bajos, que como les dije no siempre es así; pero basta con uno para manchar lo intachable…

¡Seamos esa fanaticada de la que su equipo se siente orgulloso!

Una respuesta a “Ser fanáticos”

  1. !Genial post! 😀

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