El 2019 ha sido un año bastante raro; en lo personal, profesional y sobretodo con esos sentimientos que florecen por la situación del país. Uno muy típico es la frustración; es que a ver, resulta casi imposible no sentirse hundido ante tantas cosas que se escapan de tus manos y en ocasiones no vemos una clara salida. Así que un Keep Calm… jamás esta de más.

Trabajar, estudiar, soportar apagones, resolver el día a día, el juego casi macabro de estirar el salario para intentar suplir todas las necesidades y tantas cosas más que debe hacer quién vive en mi país; más de uno va perdiendo la fuerza en el camino. Keep calm and be BRAVE, el pensamiento que debe rodar en la mente.

La valentía de quienes salieron del país la admiro y se me hace imposible reprocharles algo. Pero aquellos están aquí se han armado no solo con valentía, también hay coraje, esfuerzo, paciencia; aunque algo me preocupa, cuánto durará? Podrá todo este sistema opacar el coraje de hombres y mujeres que se niegan a dejar su pequeña venecia? Tendrá esta crisis la capacidad de acobardar con el paso de los años a los valientes? Logrará un gobierno marchitar por completo el esfuerzo de los venezolanos?

Ser valiente, ser venezolano; ahora es sinónimo de supervivencia… Hay una generación a la que no le han dejado vivir, esa generación debe mantener la calma y seguir siendo valiente…