Juro que, me hizo recordar…

Este año salió una canción de la Rosalía llamada Juro qué; y de alguna forma muy extraña me hizo recordar parte de mi niñez; ya les cuento porqué…

Para quienes no han escuchado “Juro que” aquí les dejo el link con vídeo incluido.

Cuando estaba muy pequeña viví de cerca esto de ver cómo llegaba la Policía y se llevaban a alguien a la cárcel… Y sí tal como lo escribe y canta la Rosalía, no hay tiempo ni para un beso de despedida y lo peor es cuando no sabes qué carrizos está pasando..

Y creo que quizás en eso es en lo único que coincido con la canción; porque como les digo viví esa situación… Efectivamente al principio quien queda afuera hace hasta lo imposible para no abandonar a quien está dentro; viajes para verle, llevarle cosas para que se sienta un poco mejor en medio de ese lugar y quizás hasta pensar en como pasar más tiempo allí junto a esa persona amada; solo que pasado un tiempo las cosas cambiaron y es por eso que quizás la canción habla de poco más de 400 días…

Está persona (la real, no a la que le canta) duró más de 400 días y con el tiempo fue cambiando; aunque creía que no se notaba. Encontró a alguien, alguien que definitivamente le hizo ver qué quienes le visitaban cada fin de semana y esperaban con ansias que saliera no eran tan importantes o necesarias; alguien que no sabía que había toda una familia esperándole.

Pero en realidad hoy día recuerdo eso con mucha tranquilidad, y por eso me siento bien escribiendo de ello; porque desde este lado hubiésemos esperado todo el tiempo necesario, y es que recordando bien SÍ lo hicimos; porque esa persona logró salir por buen comportamiento antes del tiempo previsto y fue hasta entonces que logramos ver qué existía otra persona, qué ahora era diferente.

Está claro que fue incómodo y que por muchos años dolió; porque sentíamos que  había despreciado nuestro tiempo, que todos los sacrificios no valían y tantas cosas más por lograr estar presentes aunque estuviese dentro. Como les digo luego de un tiempo; pudimos sanar todo ese proceso y saber que lo más importante es que siempre hicimos todo lo que estuvo en nuestras manos, que nunca le dejamos solo y tratamos de mantenerlo en nuestra cotidianidad pese su estadía en ese lugar.

Hoy después de muchos años, es bonito saber que aunque sobran las razones; no hay nada malo en el corazón hacia esa persona. Sé que desde aquel entonces tomó decisiones que cambiaron su vida inevitablemente y la de nosotros también. Con eso, aprendí a no juzgar a nadie por su pasado o por las acciones de sus ancestros; ¡cada uno se labra su propio camino! Juro que, me hizo recordar de una forma diferente esta etapa bastante extraña…

Y si le das un vistazo a esto

Una mujer diferente

Una mujer diferente

Tuve la oportunidad de conocer a María Corina Machado; es una mujer metida de cabeza en lo político y lo que me encantó de ella no fue eso precisamente.

Hermano mío…

Hermano mío…

imaginar lo que sintió mamá cuando supo que estaba embarazada o incluso aquel momento cuando naciste hermano.