Nuevo año, ¡maletas vacías, por favor!

Nuevo año, ¡maletas vacías, por favor!

Nuevo año!   Iniciarlo  con mucho entusiasmo es la ley.  Pero más que entusiasmo, hay algo por hacer: VACIAR LA MALETA.

El 2018 estuvo lleno de muchísimas situaciones que me marcaron; algunas veces reí por montón, en otras quizás solo  quedé en el aire sin reacción, algunas me hicieron llorar y tener ganas de parar y no seguir o  incluso en otras la rabia fue tan grande que solo quería golpear LO QUE FUERA. Cada momento fue único, fue un paso más para crecer porque esa es la idea, CRECER ante cada circunstancia.

Todas esas cosas que viví desde el 1 enero del 2018 fueron llenando una maleta, maleta que en realidad aguanta mucho peso; solo que yo NO seré capaz de avanzar en este 2019 si no la vacío de todas esas cosas. Al vaciarla no es que vaya a olvidar todo lo que sucedió, solo voy a dejar a atrás esos sentimientos que me atan, me frenan y no me dejarán avanzar sin prejuicios. Cómo saber que la maleta esta vacía? Cuando viene un recuerdo bien sea de una situación agradable o de una difícil, y solo es eso un RECUERDO; no hay sentimientos que me depriman o generen en mí esa rabia de aquel día.

Vaciar la maleta en algunas ocasiones también significa dejar personas atrás, personas que ya cumplieron su ciclo en mi vida; no puedo (tú tampoco) seguir amarrada a gente que ya no aporta a mi vida. No se trata de abandonar a otros solo es no obligar a nadie a estar en mi vida; ni obligar a tu mente y corazón a aferrarse a ellos.

Vaciar mi maleta no fue nada fácil ni rápido! porque como todo ser humano (creo) siempre quiero mantener presente ciertos momentos y sentimientos; pero algo que me ayudó fue esta simple pregunta: ¿cómo pretendo tener nuevas experiencias si no soy capaz de soltar lo viejo? Decidí dejar atrás todo ese peso, este 2019 quiero crecer más, conocer más, sentir más, explorar más y para ello necesitaré una maleta totalmente vacía; lo que pasó quedará en un sano recuerdo;  no me atará sino al contrario me ayudará a tomar mejores decisiones y saber qué rumbo tomar!

Así que… Feliz Nuevo Año 2019 con maleta vacía y lista para avanzar…

Mérida, todos queremos ir ¿por qué?

Mérida, todos queremos ir ¿por qué?

Para no decir que todos, la mayoría de los venezolanos desean visitar el estado Mérida. Siempre escuchas decir quiero ir a Mérida o quiero volver; qué tiene específicamente la ciudad Mérida que atrae a tantos venezolanos e incluso extranjeros…

Gracias a Dios tuve la grandiosa oportunidad de visitar Mérida; pese a no ser un viaje turístico 100% vacacional fue de esos que deseas repetir todas las veces que sea posible. Mi visita fue por motivos académicos, la Gira de Medios se llevaría a cabo en el marco del XIV Festival de Cine Venezolano y este durante sus catorce años se ha hecho en Mérida; fueron 5 días en esta ciudad tan única y acogedora.

Ventaja: posee suficientes hospedajes para todos los gustos; si quieres un hotel lujoso, posada colonial o algo “normal” fácilmente lo encuentras y con precios que se adaptan a cada bolsillo. En mi caso por el tema del FCV, me hospedé en uno bastante básico Hotel Tinjaca; ya que allí lo harían unos cuantos compañeros y movilizarnos sería más sencillo. Aunque en Mérida todo queda cerca, los lugares que debía frecuentar era Hotel El Serrano y C.C Las Tapias, y estos sí quedaban algo lejos.

El último día que estuvimos en Mérida logré junto a los chicos que se quedaron en el mismo hotel cuadrar todo e ir al Teleférico Mukumbarí; en medio del corre corre porque debíamos salir corriendo, literalmente; de la rueda de prensa en El Serrano para subir al Tinjaca, buscar abrigos y todas esas cosas y luego sí al teleférico; sin pasar por alto que a las 6p.m debíamos estar más que listos para el cierre del Festival; ceremonia de premiación y esas cosas.

Se puede decir que el Teleférico es el lugar más visitado por los turistas; llegar a 4.765 m.s.n.m luego de haber recorrido 12,5 km es magnífico, no te puedes imaginar todo lo que se siente en ese recorrido es como una montaña rusa de emociones y más en estos días…

Hacer este recorrido con personas que recién estaba conociendo fue lo mejor; y sí, todos quieren hacer este tipo de cosas con su familia o amigos; pero en mi caso al no ser tan cercanos logré aprovechar la belleza durante el ascenso, solo observar sin tanta foto y videos; en cada estación apartarme para disfrutar, sentir como bajaba la temperatura, pensar y reflexionar sobre tantas cosas.

Pico Espejo

Su última estación es perfecta; este nevando o no ese lugar –desde mi apreciación – es impresionante; es que no hay muchas cosas solo una maravillosa vista con un frío que te congela. Como llegamos pasado el mediodía no podíamos bajar al sendero que hay en esta estación; gracias a Arianna y sus cosas, logramos sacar nuestro niño interior y jugar con nieve; el resto de turistas aprovecharon; es genial ver como en medio de tantas cosas allí arriba con la nieve parecían el típico grupito de bochincheros del salón o de la cuadra.

En el descenso lloré.

Te ponen música venezolana y te revuelven las emociones; en realidad no necesitas ser amante de este género solo ser venezolano para que las lágrimas se asomen. La belleza que tienes frente a tus ojos y la música; te llevan a pensar en todo lo que Dios puso en Venezuela tantos lugares majestuosos y únicos; definitivamente este país fue consentido por Dios…

¡Si ya has ido a Mérida me encantaría saber qué fue lo que más te gustó!

Churcos ¿cómo vivir con ellos?

Churcos ¿cómo vivir con ellos?

En algunos lugares les llaman churcos, rizos, ondas, crespos; en fin, no importa cuál sea el nombre que le des, no puedes negar que has sufrido intentando que se vean definidos, hidratados, con el volumen exacto y tantas cosas más que queremos ver en nuestro cabello.

Creo que a todas nos ha pasado que en algún momento de nuestra niñez o adolescencia nos trazamos una meta: acabar con los churcos, o por lo menos hacemos una cantidad de cosas impresionantes para alisar nuestros rizos.  La razón más típica para tomar esta decisión tan infantil es solo una: NO sabemos cómo tratarlos; algunas veces apoyadas por nuestro entorno y en otras contra el mundo porque al final es nuestro cuerpo y por ende la decisión es tuya o mía.

Ahora bien, si estás aquí es porque definitivamente decidiste amar tu cabello o me equivoco?..  Y no, no te voy a dar el nombre de algún producto mágico que dejará tus rizos 100% definidos con el volumen perfecto; porque no existe tal producto. Vivir con tus churcos es todo un conjunto de cosas por hacer, así como cuando tienes un bebé no es solo que nazca debes atenderlo y darle cuidado para toda la vida y ver qué le sienta mejor. Creo que no soy tan buena haciendo comparaciones, pero…

Vamos con algunos pasos que debes seguir para vivir felizmente con tu cabello

Primero: ¡AMALO! Y sí, ya sé que no es mamá, papá o tu pareja; pero tus churcos necesitan amor; no es que te pongas a cantarle canciones o recitarles poesías, en realidad es tratarlo tal y como lo harías con un bebé con delicadeza, con cariño. Acepta toda esa melena de rizos que Dios te regaló; cuando estés frente al espejo, reconoce lo bien que se ven en ti esos churcos; intenta imaginarte con otra cabellera y quizás, como era mi caso, te verás súper rara.

Segundo: ¡Gástale un poco!  Necesitas adquirir productos para su cuidado. Por favor que sean especiales para nuestros churcos; hay infinidad de ellos, incluso mezclas caseras que pueden ayudarte con el cuidado de esa hermosa melena.  Comúnmente quienes tenemos este tipo de cabello vivimos una batalla eterna con la resequedad, así que siempre busca productos que hidraten MUCHO los rizos. Por cierto, si vas a cambiarle el color, el cuidado es mil veces más intenso, no querrás nuevos tonos en lo que alguna vez fueron unos hermosos rizos.

Tercero: ¡Es tu cabello, no de ellos!  Aunque parezca imposible, algunas personas un tanto fastidiosas dicen una cantidad de cosas en la calle cuando ven una cabellera como la tuya o la mía; no podemos callarles, pero lo que si puedes es moverla de lado a lado y lucirla con mucho orgullo. No los escuches y recuerda el primer paso ¡AMALOS!

Así es como podrás vivir con ellos, no tengas miedo en probar cosas nuevas para tus rizos. Cortes, tonalidades, peinados e incluso accesorios; lo que realmente te debe preocupar es que luzcan geniales y que te sientas cómoda con ellos…

Casi lo olvido:  JAMAS, nuuunca lo peines estando seco, eso es lo peor que puedes hacerle! Cuéntame qué rutina tienes para el cuidado de tu cabello y si pasaste por un proceso de aceptación de churcos…

Animar un evento? ¡Claro!

Animar un evento? ¡Claro!

¿Alguna vez has sentido que no eres capaz de cumplir con algo? Bueno yo sí… En la empresa que trabajo además de otras cosas se hacen eventos. Un evento significa movilizar una ciudad entera e incluso las cercanas. Mi área de trabajo son las RRSS y medios de comunicación, quizás deba aclarar que aún no tengo mi título y dependiendo de la situación puede ser bueno o malo.

En diciembre organizamos un 5k, de los más esperados por la temática de colores que incluimos. Estos eventos ameritan talento humano en tarima en todo momento, dj, monitores, animadores y otros tantos. En esta ocasión YO fui la animadora del evento, pero no fue tan sencillo como escribirlo.

Sería la primera vez, aunque recordando bien lo había hecho, pero en compañía de dos más y era algo muy protocolar, así que creo que sí cuenta como primera vez en el Ecolors 5K. Enfrentarme a una gran tarima, muchísima gente y adrenalina a mil; esto era animar o morir –sí puede que suene trágico– me enteré solo unos días antes del evento que la animadora seria yo con estas palabras: no voy a contratar a nadie, no voy a pagarle a otro para que se monte en nuestra tarima, lo harás tú para eso te estas formando y eres capaz; imagínate mi cara.

A partir de ese momento mi cabeza se volvió un ocho con los nervios: verse bien, vocalizar, no olvidar el guion siendo natural y genuina, en fin, disfrutar el trabajo de toda una tarde de domingo. Cuando llegó el día todos tenían cosas por hacer, corriendo de lado a lado y a mí solo me tocaba animar; lo que no imaginaron es que fue lo peor, pasar todo el día pensando exclusivamente en eso hizo que la ansiedad me consumiera- ese día ni comí. Repasar auspiciantes, premiaciones y detalles que no podían faltar.

Para intentar relajarme fui a un Torneo Infantil de Baloncesto muy cerca del lugar del evento, allí había algunos conocidos y entre ellos un entrenador a quien estimo mucho, su tranquilidad logró calmarme por un buen rato, sus pequeños hijos Sebas y Santi no podían faltar ese par me hizo olvidar la gran responsabilidad que tenía, solo con verlos jugar. Recuerdo que antes de iniciar alguien me dijo “vas a hacerlo bien” la fe con la que lo dijo me dio cierta tranquilidad, justo la que necesitaba para iniciar el evento. Ni los auspiciantes sabían quien animaría el evento, creo que confiaban mucho en la empresa y para mi sorpresa les pareció estupendo cuando me vieron en tarima con micrófono en mano.

Recuerdo perfectamente los nervios cada vez que debía anunciarlos, no quería errores es que siempre he criticado a esos animadores, locutores, presentadores que no son cuidadosos con esos detalles. Gracias a Dios salió bien incluso en la premiación no hubo errores. Pese a los nervios y el calor de ese día no puedo negar que la pasé genial, me disfrute mi tarima y mi público, creo que fue de las mejores jornadas de trabajo.

Saberte capaz de hacerlo bien es primordial, pero cuando otros que ya tienen un tiempo en el rubro te dicen que lo hiciste bien y empiezas a escuchar elogios es estupendo, es un plus a tu trabajo es sentirte mil veces mejor. Por cierto, solo al final de la noche fui capaz de comer –nunca sentí hambre, en serio-.

Te cuento de ese día de trabajo por una simple razón, debes saber esto: Eres capaz de hacer lo que tú quieras, cree que eres capaz, te mereces las mejores experiencias y deja de dudar, vas a hacerlo bien!

¿Y por qué no?

¿Y por qué no?

Fracasar es un posible resultado en la carrera que emprendes

Nada nos asegura obtener una victoria o llegar a la meta de primeros, ser los flamantes ganadores y ser los mejores; nada nos dará esa tranquilidad. La realidad es que vas a iniciar con muchas inseguridades, temores, con muchísimo miedo al qué dirán, eso es normal, y te acompañarán hasta donde tú lo permitas.

Porque si analizas la situación hay un gran detalle: nadie lo hará por ti, porque no es el sueño de tu papá, de tu mamá, de tus hermanos, de tus tíos, de tus abuelos, es TUYO y de nadie más.

Podrás decidir si como Alicia en el País de las Maravillas, haces posible las imposibilidades, sí la versión de Tim Burton. Y es que lo imposible está en la mente… o acaso alguna vez has tocado lo imposible? Si lo has hecho ¡por favor dímelo!  Lo imposible es totalmente inexistente, es mental y hasta subjetivo…

Entonces las inseguridades + temores + imposibilidades = ¡deben irse! Y debe ser YA

Si ya diste tu primer paso hacia tu sueño déjame decirte que ese trío ya está armando sus maletas, créeme que ya no les gustará mucho pasar tiempo contigo.  Y si por el contrario estas buscando el mejor momento, estar totalmente preparado y que otros te den luz verde para comenzar, mmmm si ese es tu caso tengo una mala noticia para ti: nunca encontrarás el mejor momento, jamás estarás lo suficientemente preparado y nadie te dirá que ya puedes hacerlo; en conclusión NUNCA vas a iniciar

En realidad, no creo que eso sea lo que quieres que pase con tus sueños o con tus aspiraciones, tampoco creo que quieras que pasen 2 años, tal vez, y que sigas esperando cómo darle forma a aquello que quieres o para decidirte a iniciar, quizás entonces eso que querías ya no existe

Te lo digo porque esperé 2 años para estudiar la carrera que sí me gusta, las razones las más tontas: temores, incertidumbre por el futuro laboral,  la única en la familia que estudiará eso, ves que sí eran bastante tontas. Cuando decidí estudiarla muchos de esos temores que tenía dejaron de tener validez y bueno… aparecían muchas preguntas y dudas, pero el mismo andar me ha dado las respuestas necesarias justo cuando las necesito, he fallado algunas veces, creo que es cuando más aprendo, entendí que cada detalle cuenta y que solo YO soy responsable de los sueños que cumpliré y de aquellos que dejé en el olvido, nada cambiará si culpo a otros de mis inseguridades.

¿Regresas de viaje?

¿Regresas de viaje?

Hace un par de días un odontólogo que conozco me vio con una maleta y de inmediato su reacción fue preguntarme ¿regresas de viaje? En el momento solo reí y lo saludé; pero esa pregunta quedo sonando. Es que él sabía que en la dirección que yo caminaba me dirigía a la casa en la que crecí, la casa de los abuelos.

Hubo un efecto que solo logras cuando sales a otras culturas que no conoces, el tema es que ocho meses antes de ese día tomé la decisión de independizarme. Ya estaba lo suficientemente grande para enfrentarme “sola” a la vida. No sé si tú lo has hecho o estás pensando en hacerlo, pero te lo recomiendo totalmente es la única forma de conocer la realidad

Es entrar al tabloncillo, Jugar los 4 cuartos sin descanso, te van a hacer faltas, tapones, el tiro de 3 quizás falle, pero con la certeza de saberte capaz y entender que fallando también vas a aprender

Este viaje de ocho meses me enseño más de lo que había aprendido en años. Valorar cada cosa sea material o no, es el gran detalle; muchas veces das por hecho o seguro algunas cosas cuando en realidad no lo es porque entendí que cada segundo depende del anterior, sé que no puedo controlar el mundo, pero al mío puedo darle la dirección  que quiero

Este viaje es el más largo e importante que he hecho, en el pude conocerme más a fondo, saber de lo que soy capaz y cuanto debo esforzarme por lo que quiero lograr. Terminar de entender que ya no soy una niña o una adolescente y que las decisiones las toma la persona del espejo, que solo a ella debo complacer

Un viaje para ver la gracia de Dios día a día, un viaje que me ayudo a superar etapas, inseguridades y miedos de toda una vida. Descubrir aspectos que estaban ocultos, conocer personas claves para determinados momentos, alejarme de otras que eran toxicas, valorar unas cuantas y abrir el corazón. Entender que no soy cardióloga que antes que cualquiera estoy yo, que mis sueños son tan importantes como el aire que respiro, que si invito a Dios a caminar conmigo no habrá problema sin respuesta

Antes no había entendido o no quería comprender lo que realmente es una familia, pero teniéndolos a cierta distancia fue más sencillo –sí, algunas personas somos así-, no hay suficientes km ni errores que separen. Solo existen las ganas de sentirlos tuyos.

Bien dicen por ahí que lo bailado nadie te lo quita, fueron 8 meses así que Sí, justo regresaba de un gran viaje, estoy de vuelta. Ahora voy a prepararme para otro…