Quejarme o seguir viviendo?

Quejarme o seguir viviendo?

Faltan unos cuantos días para mi cumpleaños y hay un millón de cosas que me hubiese encantado alcanzar a esta edad; pero no puedo quejarme porque he logrado algunas que en realidad ni me imaginaba que haría.

Quienes me conocen – y ahora ustedes– saben que jamás fui de esas chicas que desde pequeña con lo único que soñaba era con casarse y tener un montón de hijos; así que esas dos cosas no son de ese millón que me hubiese encantado tener a esta edad. Siempre quise viajar y mucho, visitar países con culturas totalmente nuevas, tener mi casa, mi carro, vivir satisfactoriamente de mi profesión, no preocuparme por los estados de cuenta y darle a mi mamá su casa bien grande.

De esas cosas, de la única que estoy relativamente cerca es de VIVIR SATISFACTORIAMENTE DE MI PROFESIÓN; y esta es la que me ha hecho feliz y no ha dejado que la falta de esas otras me atormente cada minuto que pasa. Comunicación Social es mi carrera, y aunque estuve a punto de no estudiarla, desde que la inicié me he enamorado más de ella, por eso me hace tanto bien.

La casa, el carro y el resto de cosas vendrán en su debido momento, mientras sigo dando pasos que me acerquen más a todos los sueños que tengo. Y sí, ahora si pienso en una linda familia que nacerá en el mejor momento junto a un gran ser para compartir un montón de años.

He dejado cosas atrás, he hecho algunas de las que aprendí pero que jamás repetiría, he direccionado mejor algunos sueños, he abierto mi mente a lo diferente, he recorrido caminos llena de pánico, he creído en cosas que definitivamente no servían, he visto cómo pasan los años y sus marcas se quedan, he visto la muerte tan cerca que definitivamente cada día es una razón para decir GRACIAS DIOS.

Hay un mundo –y años– por delante y voy a seguir explorándolo sin quejarme…

19 años de maltrato y la perdoné

19 años de maltrato y la perdoné

Esta es la historia de Yaro Zambrano una mujer que vivió en carne propia lo que es el Maltrato Infantil Una entrevista bastante extensa…

¿Cuándo fuiste maltratada? -Toda mi niñez, has­ta los 19 años.

¿Quién te maltrató? -Mi madre

¿Puedes describir cómo era? -Desde que tuve uso de razón, recuerdo los maltratos, desde muy niña trabajé. Mamá vendía comida a una gran cantidad de hombres, en un Central Azucarero en Guanare. Desde los 8 años comencé a cocinar y aprendí a los golpes pues, se me quemaba la comida. Una vez se me quemaron 5kg de arroz y me obligo a comerlo todo junto con 5lts de agua, como no podía me pegaba y humillaba frente a los hombres, a quienes vendíamos comida. Sus palabras siempre fueron: no sirves para nada, eres un parásito.

Mi padre murió ese mismo año, y ella empezó a tener muchas parejas. En casa solo quedamos mi hermana menor y yo, nos era imposible no ver lo que ella hacía con los hombres, los cuartos no tenían puerta. Me agredía con correas de motor de carro ocasionando hematomas; la piel de mis piernas se rompía, pues hasta no ver sangre no paraba; a veces lo hacía con su mano cerrada y me partió algunos dientes.

Me encerraba en un cuarto del depósito bajo llave. Cuando vendía cervezas me obligaba a atender hasta tarde y bailar con los borrachos, ellos abusaban de mí. Debido a los golpes en la cara mi mandíbula sufrió y sé que en un futuro no podré abrir la boca, así lo dijo un doctor. Vendí empanadas y si quedaba alguna les rogaba a los vecinos que la compraran para que no me maltratara, ellos me la daban para que yo comiera algo.

Lavaba y planchaba ropa ajena, pero mi mamá era la que cobraba. A los 18 años friendo una yuca me quemé desde el codo hasta la mano, mamá escuchó los gritos y salió, pero lo único que le importó fue el aceite derramado y me pegó, días después un señor que comía allí me llevo al doctor y compró medicinas, pero igual yo seguía cocinando por esto mi piel se contaminó. Un día provocó que el agua hirviendo alcanzara mi brazo, ya herido, fue un milagro no perderlo.

¿Qué pasaba por tu cabeza? -Sólo pensaba en morirme, no quería seguir aguantando el maltrato. Un día estaba sola en casa, busqué un mecate para ahorcarme, pero no encontré. Me preguntaba por qué tuve que crecer así, porqué ella no me quería incluso que ella era quien debía estar muerta y no papá.

En ese tiempo, ¿te sentías culpable? -Nunca, además jamás hice algo para merecer eso, pero hubo un momento de resignación y creí que era la vida que me tocaba vivir.

¿Cómo saliste o te libraste del maltrato? -Al cumplir 19 me escapé de casa con mi hermanita, mi casa siempre estaba con llave; robamos las llaves y abrimos la puerta y de inmediato la cerramos quedando por fuera y mamá adentro, cuando se dio cuenta corrió para alcanzarnos, pero no pudo pues estaba encerrada. Un vecino nos vio y nos alcanzó en su carro, nos llevó hasta la casa de mi hermana mayor, nunca regresamos a casa aunque mamá nos buscaba, jamás regresamos, por cierto las llaves las dejamos en la calle frente a la casa.

¿Acudiste a la ley? -Nunca, porque crecí con mucho miedo y todo el mundo le tenía miedo a mi mamá y no eran capaces de actuar, ni aún la ley.

¿Qué aconsejas a otras mujeres que sufren maltrato? -Que para todo hay una solución y una salida, la cual no es el suicidio ni tomas la decisión de emprender una relación con un hombre vicioso. La solución es el perdón, cuando perdonas eres libre y creces con un corazón sano. Quizás te maltrata tu padre o esposo, puedes acudir a la ley, pero para vivir mejor debes perdonar. Hoy estoy casada, soy profesional, perdoné a mi madre que aún vive a veces la visito, pero por su carácter es imposible llevarnos bien. Estoy convencida de que mis hijos no vivirán lo que yo. Vivo agradecida con Dios por la nueva vida que tengo, entendí que nunca estuve sola Dios siempre me cuidaba. Él es quien ha llenado mi corazón y hoy puedo decir. Yo lo viví, pero aquí estoy.

¿Quieres leer la historia completa, escrita por la misma Yaro? Aquí la tienes

Es hora de empezar

Es hora de empezar

¿Alguien sabe que es lo que hará por el resto de su vida o cómo empezar? Realmente lo dudo. Si bien todos tienen un proyecto de vida o planes como los quieran llamar; siempre habrá detalles muy pequeños quie tal vez cambien tu perspectiva  y por ende cambiarán esos planes que tenias.

Pero hay algo que jamas debe cambiar: tu esencia. Cada paso que des en este largo caminar debe ser exclusivamente tuyo, debe llevar tu nombre, lo que eres, perseguir tu sueño, dejar tu huella; si no es asi cual seria el provecho? Cual seria la satisfacción si logras algo que realmente no deseabas o que simplemente perdiste tu esencia en el camino.

Para mí es sumamente importante tener presente donde estaba, donde estoy y mirar fijamente el lugar en el que estaré sin dejar de disfrutar el ahora, por ello  nació MaryuThings. Tener este blog es parte de mi sueño, es uno de esos proyectos que a punta de pequeños detalles se concretó. Un lugar en el que lo más importante es dejar que las palabras fluyan, no encerrarse es una nueva meta que quiero compartir

Qué mejor  forma para  dejar salir todo lo que se tiene en la mente y corazón que a través de las letras, pero no estoy hablando de ese vomito verbal del que habla Lindsay Lohan en Mean Girls que termina por dejarte como un monstruo, sino todas esas cosas que sabes que tal vez  ayudaran a otros o esas experiencias de vida que te marcaron y simplemente querés compartirlo. Hablar de ese lugar al que volverías 1000 veces,  incluso ese encuentro con un amigo, familiar o alguien especial que te hizo el día; te hablo de letras que jamás dañaran y que estarán aquí para cuando quieras regresar.

No tengo idea de lo que estaré haciendo en dos o tres años, pero lo que sí sé es que les voy a estar contando los detalles, ¡es hora de empezar y no detenerse!