Patreon! Qué busco o quiero en realidad?

Patreon! Qué busco o quiero en realidad?

Hola, hola! Para iniciar necesito explicarles de qué trata Patreon, y es muy básico es un sitio web de micromecenazgo para proyectos creativos, se fundó en el 2013 por el músico Jack Conte y el desarrollador Sam Yam, en San Francisco; a través de esta plataforma te inscribes como creador de contenidos y  los usuarios pueden darte dinero mediante una cuota de inscripción a Petreon o donaciones bajo los parámetros que tu mismo dispongas.

Quiero crecer en muchos aspectos y para nadie es un secreto que los ingresos económicos juegan un papel muy importante; esto sin agregar la situación de mi país… Poder tener los equipos para consolidar cosas que están en mente para MaryuThings es un anhelo muy grande que tengo.

Sé que gota a gota puede llenarse el vaso; el aporte que se hace a través de Patreon tiene como destino mejorar toda la página; además adquirir una cámara para complementar parte de este proyecto… Incluso con ese aporte la publicación de contenido sería más seguido.

Sí esta en tu posibilidad ser una gota para mi vaso en Patreon estaría genial! Este es el link que te llevará a mi perfil, buenos días, buenas tardes, buenas noches!

Por cierto, olvidé decirte que al ser parte de los Patreon de algún creador puedes recibir obsequios de ellos como muestra de gratitud por tu apoyo.

Quejarme o seguir viviendo?

Quejarme o seguir viviendo?

Faltan unos cuantos días para mi cumpleaños y hay un millón de cosas que me hubiese encantado alcanzar a esta edad; pero no puedo quejarme porque he logrado algunas que en realidad ni me imaginaba que haría.

Quienes me conocen – y ahora ustedes– saben que jamás fui de esas chicas que desde pequeña con lo único que soñaba era con casarse y tener un montón de hijos; así que esas dos cosas no son de ese millón que me hubiese encantado tener a esta edad. Siempre quise viajar y mucho, visitar países con culturas totalmente nuevas, tener mi casa, mi carro, vivir satisfactoriamente de mi profesión, no preocuparme por los estados de cuenta y darle a mi mamá su casa bien grande.

De esas cosas, de la única que estoy relativamente cerca es de VIVIR SATISFACTORIAMENTE DE MI PROFESIÓN; y esta es la que me ha hecho feliz y no ha dejado que la falta de esas otras me atormente cada minuto que pasa. Comunicación Social es mi carrera, y aunque estuve a punto de no estudiarla, desde que la inicié me he enamorado más de ella, por eso me hace tanto bien.

La casa, el carro y el resto de cosas vendrán en su debido momento, mientras sigo dando pasos que me acerquen más a todos los sueños que tengo. Y sí, ahora si pienso en una linda familia que nacerá en el mejor momento junto a un gran ser para compartir un montón de años.

He dejado cosas atrás, he hecho algunas de las que aprendí pero que jamás repetiría, he direccionado mejor algunos sueños, he abierto mi mente a lo diferente, he recorrido caminos llena de pánico, he creído en cosas que definitivamente no servían, he visto cómo pasan los años y sus marcas se quedan, he visto la muerte tan cerca que definitivamente cada día es una razón para decir GRACIAS DIOS.

Hay un mundo –y años– por delante y voy a seguir explorándolo sin quejarme…

Nuevo año, ¡maletas vacías, por favor!

Nuevo año, ¡maletas vacías, por favor!

Nuevo año!   Iniciarlo  con mucho entusiasmo es la ley.  Pero más que entusiasmo, hay algo por hacer: VACIAR LA MALETA.

El 2018 estuvo lleno de muchísimas situaciones que me marcaron; algunas veces reí por montón, en otras quizás solo  quedé en el aire sin reacción, algunas me hicieron llorar y tener ganas de parar y no seguir o  incluso en otras la rabia fue tan grande que solo quería golpear LO QUE FUERA. Cada momento fue único, fue un paso más para crecer porque esa es la idea, CRECER ante cada circunstancia.

Todas esas cosas que viví desde el 1 enero del 2018 fueron llenando una maleta, maleta que en realidad aguanta mucho peso; solo que yo NO seré capaz de avanzar en este 2019 si no la vacío de todas esas cosas. Al vaciarla no es que vaya a olvidar todo lo que sucedió, solo voy a dejar a atrás esos sentimientos que me atan, me frenan y no me dejarán avanzar sin prejuicios. Cómo saber que la maleta esta vacía? Cuando viene un recuerdo bien sea de una situación agradable o de una difícil, y solo es eso un RECUERDO; no hay sentimientos que me depriman o generen en mí esa rabia de aquel día.

Vaciar la maleta en algunas ocasiones también significa dejar personas atrás, personas que ya cumplieron su ciclo en mi vida; no puedo (tú tampoco) seguir amarrada a gente que ya no aporta a mi vida. No se trata de abandonar a otros solo es no obligar a nadie a estar en mi vida; ni obligar a tu mente y corazón a aferrarse a ellos.

Vaciar mi maleta no fue nada fácil ni rápido! porque como todo ser humano (creo) siempre quiero mantener presente ciertos momentos y sentimientos; pero algo que me ayudó fue esta simple pregunta: ¿cómo pretendo tener nuevas experiencias si no soy capaz de soltar lo viejo? Decidí dejar atrás todo ese peso, este 2019 quiero crecer más, conocer más, sentir más, explorar más y para ello necesitaré una maleta totalmente vacía; lo que pasó quedará en un sano recuerdo;  no me atará sino al contrario me ayudará a tomar mejores decisiones y saber qué rumbo tomar!

Así que… Feliz Nuevo Año 2019 con maleta vacía y lista para avanzar…

Baloncesto y niñas, ¿muñecas o balones?

Baloncesto y niñas, ¿muñecas o balones?

El basketball como se le conoce en el habla inglesa es una de las prácticas deportivas más llamativas que existen en todo el mundo, dejando en primer lugar al que todos conocen como deporte rey el Fútbol; en esta ocasión un grupo de niñas nos permitirá hablar un poco del baloncesto.

Categoría Mini

Pertenecientes a la escuela de baloncesto Delia Vera, este grupo de niñas y otras más se reparten las tardes entre semana para entrenar en el Parque del Estudiante en Rubio. Cada vez que puede su entrenadora Delia Vera junto a las demás entrenadoras organizan encuentros con otras escuelas para que las niñas tengan desde temprana edad lo que en baloncesto se conoce como fogueo.

Los pequeños torneos en la mayoría de las ocasiones reúnen escuelas de 3 o 4 municipios, esto permite incrementar el amor al deporte y además enseñar a las pequeñas a la sana competición. Además de aprender a representar su ciudad natal desde temprana edad.

Según sus entrenadoras esto no se trata de solo de enseñarles a driblar un balón, tener lanzamientos acertados sino también generar y estimular desde pequeñas la capacidad de solución rápida y efectiva de situaciones complejas.

El compañerismo dentro y fuera de la cancha es otra de las enseñanzas que reciben estas pequeñas en cada entrenamiento; estas pequeñas se olvidan de sus muñecas y comentan sobre el desempeño de sus compañeras. Incluso uno de los temas más abordados por estas niñas de 6 a 9 años; es la presencia o ausencia de sus padres en las prácticas o diferentes torneos en los que participan

En el banquillo  o en  cancha el apoyo a su equipo debe ser incondicional, por ello siempre deben estar atentas a lo que esta sucediendo, dando ánimo y alerta por si es tiempo de regresar.

Se gane o se pierda ellas saben que son un equipo, así es el deporte y ellas desde pequeñas han decidido hacerlo parte de sus vidas.

La competitividad jamás deberá superar la cordialidad y amabilidad ante las escuelas visitantes, al final del último cuarto todas son niñas con un mismo sueño: ser grandes jugadoras de baloncesto

Mérida, todos queremos ir ¿por qué?

Mérida, todos queremos ir ¿por qué?

Para no decir que todos, la mayoría de los venezolanos desean visitar el estado Mérida. Siempre escuchas decir quiero ir a Mérida o quiero volver; qué tiene específicamente la ciudad Mérida que atrae a tantos venezolanos e incluso extranjeros…

Gracias a Dios tuve la grandiosa oportunidad de visitar Mérida; pese a no ser un viaje turístico 100% vacacional fue de esos que deseas repetir todas las veces que sea posible. Mi visita fue por motivos académicos, la Gira de Medios se llevaría a cabo en el marco del XIV Festival de Cine Venezolano y este durante sus catorce años se ha hecho en Mérida; fueron 5 días en esta ciudad tan única y acogedora.

Ventaja: posee suficientes hospedajes para todos los gustos; si quieres un hotel lujoso, posada colonial o algo “normal” fácilmente lo encuentras y con precios que se adaptan a cada bolsillo. En mi caso por el tema del FCV, me hospedé en uno bastante básico Hotel Tinjaca; ya que allí lo harían unos cuantos compañeros y movilizarnos sería más sencillo. Aunque en Mérida todo queda cerca, los lugares que debía frecuentar era Hotel El Serrano y C.C Las Tapias, y estos sí quedaban algo lejos.

El último día que estuvimos en Mérida logré junto a los chicos que se quedaron en el mismo hotel cuadrar todo e ir al Teleférico Mukumbarí; en medio del corre corre porque debíamos salir corriendo, literalmente; de la rueda de prensa en El Serrano para subir al Tinjaca, buscar abrigos y todas esas cosas y luego sí al teleférico; sin pasar por alto que a las 6p.m debíamos estar más que listos para el cierre del Festival; ceremonia de premiación y esas cosas.

Se puede decir que el Teleférico es el lugar más visitado por los turistas; llegar a 4.765 m.s.n.m luego de haber recorrido 12,5 km es magnífico, no te puedes imaginar todo lo que se siente en ese recorrido es como una montaña rusa de emociones y más en estos días…

Hacer este recorrido con personas que recién estaba conociendo fue lo mejor; y sí, todos quieren hacer este tipo de cosas con su familia o amigos; pero en mi caso al no ser tan cercanos logré aprovechar la belleza durante el ascenso, solo observar sin tanta foto y videos; en cada estación apartarme para disfrutar, sentir como bajaba la temperatura, pensar y reflexionar sobre tantas cosas.

Pico Espejo

Su última estación es perfecta; este nevando o no ese lugar –desde mi apreciación – es impresionante; es que no hay muchas cosas solo una maravillosa vista con un frío que te congela. Como llegamos pasado el mediodía no podíamos bajar al sendero que hay en esta estación; gracias a Arianna y sus cosas, logramos sacar nuestro niño interior y jugar con nieve; el resto de turistas aprovecharon; es genial ver como en medio de tantas cosas allí arriba con la nieve parecían el típico grupito de bochincheros del salón o de la cuadra.

En el descenso lloré.

Te ponen música venezolana y te revuelven las emociones; en realidad no necesitas ser amante de este género solo ser venezolano para que las lágrimas se asomen. La belleza que tienes frente a tus ojos y la música; te llevan a pensar en todo lo que Dios puso en Venezuela tantos lugares majestuosos y únicos; definitivamente este país fue consentido por Dios…

¡Si ya has ido a Mérida me encantaría saber qué fue lo que más te gustó!