Animar un evento? ¡Claro!

Tarima Evento

¿Alguna vez has sentido que no eres capaz de cumplir con algo? Bueno yo sí… En la empresa que trabajo además de otras cosas se hacen eventos. Un evento significa movilizar una ciudad entera e incluso las cercanas. Mi área de trabajo son las RRSS y medios de comunicación, quizás deba aclarar que aún no tengo mi título y dependiendo de la situación puede ser bueno o malo.

En diciembre organizamos un 5k, de los más esperados por la temática de colores que incluimos. Estos eventos ameritan talento humano en tarima en todo momento, dj, monitores, animadores y otros tantos. En esta ocasión YO fui la animadora del evento, pero no fue tan sencillo como escribirlo.

Sería la primera vez, aunque recordando bien lo había hecho, pero en compañía de dos más y era algo muy protocolar, así que creo que sí cuenta como primera vez en el Ecolors 5K. Enfrentarme a una gran tarima, muchísima gente y adrenalina a mil; esto era animar o morir –sí puede que suene trágico– me enteré solo unos días antes del evento que la animadora seria yo con estas palabras: no voy a contratar a nadie, no voy a pagarle a otro para que se monte en nuestra tarima, lo harás tú para eso te estas formando y eres capaz; imagínate mi cara.

A partir de ese momento mi cabeza se volvió un ocho con los nervios: verse bien, vocalizar, no olvidar el guion siendo natural y genuina, en fin, disfrutar el trabajo de toda una tarde de domingo. Cuando llegó el día todos tenían cosas por hacer, corriendo de lado a lado y a mí solo me tocaba animar; lo que no imaginaron es que fue lo peor, pasar todo el día pensando exclusivamente en eso hizo que la ansiedad me consumiera- ese día ni comí. Repasar auspiciantes, premiaciones y detalles que no podían faltar.

Para intentar relajarme fui a un Torneo Infantil de Baloncesto muy cerca del lugar del evento, allí había algunos conocidos y entre ellos un entrenador a quien estimo mucho, su tranquilidad logró calmarme por un buen rato, sus pequeños hijos Sebas y Santi no podían faltar ese par me hizo olvidar la gran responsabilidad que tenía, solo con verlos jugar. Recuerdo que antes de iniciar alguien me dijo “vas a hacerlo bien” la fe con la que lo dijo me dio cierta tranquilidad, justo la que necesitaba para iniciar el evento. Ni los auspiciantes sabían quien animaría el evento, creo que confiaban mucho en la empresa y para mi sorpresa les pareció estupendo cuando me vieron en tarima con micrófono en mano.

Recuerdo perfectamente los nervios cada vez que debía anunciarlos, no quería errores es que siempre he criticado a esos animadores, locutores, presentadores que no son cuidadosos con esos detalles. Gracias a Dios salió bien incluso en la premiación no hubo errores. Pese a los nervios y el calor de ese día no puedo negar que la pasé genial, me disfrute mi tarima y mi público, creo que fue de las mejores jornadas de trabajo.

Saberte capaz de hacerlo bien es primordial, pero cuando otros que ya tienen un tiempo en el rubro te dicen que lo hiciste bien y empiezas a escuchar elogios es estupendo, es un plus a tu trabajo es sentirte mil veces mejor. Por cierto, solo al final de la noche fui capaz de comer –nunca sentí hambre, en serio-.

Te cuento de ese día de trabajo por una simple razón, debes saber esto: Eres capaz de hacer lo que tú quieras, cree que eres capaz, te mereces las mejores experiencias y deja de dudar, vas a hacerlo bien!

Deja un comentario