19 años de maltrato y la perdoné

maltrato rostro

Esta es la historia de Yaro Zambrano una mujer que vivió en carne propia lo que es el Maltrato Infantil Una entrevista bastante extensa…

¿Cuándo fuiste maltratada? -Toda mi niñez, has­ta los 19 años.

¿Quién te maltrató? -Mi madre

¿Puedes describir cómo era? -Desde que tuve uso de razón, recuerdo los maltratos, desde muy niña trabajé. Mamá vendía comida a una gran cantidad de hombres, en un Central Azucarero en Guanare. Desde los 8 años comencé a cocinar y aprendí a los golpes pues, se me quemaba la comida. Una vez se me quemaron 5kg de arroz y me obligo a comerlo todo junto con 5lts de agua, como no podía me pegaba y humillaba frente a los hombres, a quienes vendíamos comida. Sus palabras siempre fueron: no sirves para nada, eres un parásito.

Mi padre murió ese mismo año, y ella empezó a tener muchas parejas. En casa solo quedamos mi hermana menor y yo, nos era imposible no ver lo que ella hacía con los hombres, los cuartos no tenían puerta. Me agredía con correas de motor de carro ocasionando hematomas; la piel de mis piernas se rompía, pues hasta no ver sangre no paraba; a veces lo hacía con su mano cerrada y me partió algunos dientes.

Me encerraba en un cuarto del depósito bajo llave. Cuando vendía cervezas me obligaba a atender hasta tarde y bailar con los borrachos, ellos abusaban de mí. Debido a los golpes en la cara mi mandíbula sufrió y sé que en un futuro no podré abrir la boca, así lo dijo un doctor. Vendí empanadas y si quedaba alguna les rogaba a los vecinos que la compraran para que no me maltratara, ellos me la daban para que yo comiera algo.

Lavaba y planchaba ropa ajena, pero mi mamá era la que cobraba. A los 18 años friendo una yuca me quemé desde el codo hasta la mano, mamá escuchó los gritos y salió, pero lo único que le importó fue el aceite derramado y me pegó, días después un señor que comía allí me llevo al doctor y compró medicinas, pero igual yo seguía cocinando por esto mi piel se contaminó. Un día provocó que el agua hirviendo alcanzara mi brazo, ya herido, fue un milagro no perderlo.

¿Qué pasaba por tu cabeza? -Sólo pensaba en morirme, no quería seguir aguantando el maltrato. Un día estaba sola en casa, busqué un mecate para ahorcarme, pero no encontré. Me preguntaba por qué tuve que crecer así, porqué ella no me quería incluso que ella era quien debía estar muerta y no papá.

En ese tiempo, ¿te sentías culpable? -Nunca, además jamás hice algo para merecer eso, pero hubo un momento de resignación y creí que era la vida que me tocaba vivir.

¿Cómo saliste o te libraste del maltrato? -Al cumplir 19 me escapé de casa con mi hermanita, mi casa siempre estaba con llave; robamos las llaves y abrimos la puerta y de inmediato la cerramos quedando por fuera y mamá adentro, cuando se dio cuenta corrió para alcanzarnos, pero no pudo pues estaba encerrada. Un vecino nos vio y nos alcanzó en su carro, nos llevó hasta la casa de mi hermana mayor, nunca regresamos a casa aunque mamá nos buscaba, jamás regresamos, por cierto las llaves las dejamos en la calle frente a la casa.

¿Acudiste a la ley? -Nunca, porque crecí con mucho miedo y todo el mundo le tenía miedo a mi mamá y no eran capaces de actuar, ni aún la ley.

¿Qué aconsejas a otras mujeres que sufren maltrato? -Que para todo hay una solución y una salida, la cual no es el suicidio ni tomas la decisión de emprender una relación con un hombre vicioso. La solución es el perdón, cuando perdonas eres libre y creces con un corazón sano. Quizás te maltrata tu padre o esposo, puedes acudir a la ley, pero para vivir mejor debes perdonar. Hoy estoy casada, soy profesional, perdoné a mi madre que aún vive a veces la visito, pero por su carácter es imposible llevarnos bien. Estoy convencida de que mis hijos no vivirán lo que yo. Vivo agradecida con Dios por la nueva vida que tengo, entendí que nunca estuve sola Dios siempre me cuidaba. Él es quien ha llenado mi corazón y hoy puedo decir. Yo lo viví, pero aquí estoy.

¿Quieres leer la historia completa, escrita por la misma Yaro? Aquí la tienes

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